Este estilo es considerado por muchos como el que dio comienzo al auge del movimiento craft en Estados Unidos.

Por su nombre podemos deducir que es una interpretación estadounidense de la tradicional IPA inglesa, estilo emblemático de aquellas latitudes, con casi tres siglos de existencia (y con una vigencia en el gusto del público que lo convierten en un clásico).

La American IPA se diferencia de la IPA inglesa por tener en su sabor menor presencia de la malta, en cambio es más intenso el aroma y sabor lupulado; debido a que muchas veces en su elaboración se someten a dry hopping (aquí hablamos de ésta modalidad de adición de lúpulo). En lo referido a amargor y ABV, la American IPA es muy cercana a su prima inglesa; en torno a 40/60 IBU y de 5% a 7,5% ABV.

El BJCP (Beer Judge Certification Program) establece las características que se esperan de una cerveza American IPA. Las siguientes son algunas de ellas:

Apariencia: Color dorado oscuro a naranja o cobrizo. Su espuma es muy blanca con retención variable, dependiendo de los lúpulos utilizados.

Aroma: Los aromas los aportan las variedades estadounidenses de lúpulo, que le dan notas frutales, cítricas y florales; también se aprecian matices resinosos. Presenta menos aroma maltoso que las IPA inglesas.

Sabor: Son notables los sabores florales, cítricos, frutales y de pino que aporta el lúpulo, el sabor dulce de la malta es menor que en las IPA

Sensación en boca: El estilo estadounidense tiene cuerpo más seco que el inglés, con carbonatación moderada a media.

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