La Reinheitsgebot o Ley de Pureza de la Cerveza Alemana es una de las leyes más antiguas del mundo en lo relativo a alimentos. Fue dictada el 23 de abril del año 1516 por Wilhelm IV, Duque de Baviera.

Esta ley establece una serie de regulaciones respecto a la elaboración (ingredientes admitidos en la cerveza) y a la venta de cerveza dentro del territorio de la provincia de Baviera (determina los precios a cobrar por cada unidad de volúmen y la cantidad que cada cervecería tenía permitido elaborar).

En lo referido a los ingredientes, según ésta normativa la cerveza debía elaborarse obligatoriamente utilizando 3 ingredientes: Agua, Cebada y Lúpulo.


Aquí abrimos un paréntesis…

A esta altura ya se estarán preguntando… ¿Y la levadura? ¿no es acaso un factor indispensable para la fermentación?

La respuesta, por supuesto es un rotundo SÍ, sin la levadura no se podría elaborar cerveza (tampoco vinos ni panificados). El hecho es que en la antigüedad la cerveza, el vino y la masa utlilizada en panificación, fermentaban merced a la acción de las levaduras salvajes que se encuentran en el ambiente de forma natural. Antes del año 1857 (cuando el científico francés Louis Pasteur estudió la actividad de las levaduras), la fermentación no había sido estudiada todavía, algunas culturas la consideraban algo mágico o debido a la intervención divina.

Resumiendo este punto: La Ley de Pureza data del año 1516, y las levaduras comenzaron a estudiarse dos siglos más tarde, por eso no se las menciona en la Reinheitsgebot.


Volvemos a los ingredientes permitidos por la Reinheitsgebot.

Hoy en día damos por sentado que la cerveza se elabora con cereales malteados (principalmente cebada), agua y lúpulo. Pero en aquella época no siempre era así ya que se mezclaban los ingredientes básicos con algunos otros de dudoso origen y calidad alimentaria.

No cabe ninguna duda en lo relativo al agua, ya que conforma la mayor parte del volúmen de la cerveza.

Cebada malteada

En cuanto a los cereales, la Ley de Pureza establece que el único cereal permitido en la elaboración de cerveza es la cebada. Esto se dictaminó con el fin de reservar el trigo, centeno y otros cereales para la elaboración de pan, que es un alimento fundamental. De ésta manera se lograba prevenir una eventual escasez de pan y también se evitaba que los maestros panaderos y los maestros cerveceros tuvieran que competir por el acceso a sus materias primas, situación que hubiera causado conflictos y altos precios en ambos productos.

Cabe mencionar que el Duque Wilhelm IV tenía el monopolio de la producción de cebada, lo que le daba otro motivo para promulgar la Ley de Pureza de 1516; convirtiéndose así en el único proveedor de grano para los cerveceros bávaros.

En cuanto al lúpulo, se estableció como única fuente de amargor, sabor y aroma, dado que antes de 1516, era común utilizar para éstos fines todo tipo de hierbas, condimentos y otros ingredientes que representaban un riesgo para la salud pública como bilis de buey, enebro, corteza de roble, laurel, genciana, romero, brezo, raices de pino, beleño y una mezcla de hierbas conocida como Gruit, las cuales eran consideradas inapropiadas por la iglesia, ya que también se usaban en ritos paganos.

Ingredientes naturales.

Con el correr del tiempo, la Ley de pureza de 1516 se fue flexibilizando, por ejemplo se le otorgó un permiso especial a la familia Dagenberg para utilizar trigo además de cebada para elaborar weissbier. Este permiso se extendió luego a otras cervecerías.

Como resultado todas las cervezas elaboradas en Baviera en observancia de los parámetros establecidos en la Reinheitsgebot se consideraban “puras”, a diferencia de las cervezas de otras regiones, las que no estaban limitadas por ésta ley.

¿Te gustó lo que viste? ¡Compártelo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *