Antes de empezar a macerar el grano.

Lo primero que hacemos el día de la cocción es hervir el agua que vamos a usar durante el proceso por unos 15 minutos para evaporar el cloro que no queremos en nuestra cerveza.

Luego, separamos en otro recipiente, que dejaremos bien tapado, el agua que más tarde usaremos para lavar el grano.


Maceración de la malta.

Añadiendo el grano para macerar.
Añadiendo el grano para macerar.

En 2Bros acostumbramos macerar la malta utilizando una bolsa maceradora (hay otras formas como falso fondo, canasto, etc.). Para esto, cuando el agua de macerado bajó a la temperatura adecuada, colocamos la bolsa de manera que encaje en el borde superior de la olla y agregamos con cuidado la malta o maltas, según la receta del día.

Durante el macerado, controlamos continuamente la temperatura de nuestro empaste y de ser necesario, encendemos el quemador para mantener la temperatura en el rango que indica la receta que estemos elaborando.


Lavado y recirculado.

Terminados los 90’ de maceración, comenzamos a recircular el mosto. Para esto abrimos la canilla inferior de la olla y vamos sacando el mosto en una jarra para luego echarlo suavemente por la parte superior mientras vamos llenando otra jarra, repitiendo el proceso hasta pasar dos o tres veces el volumen de mosto de la olla.

Recirculando el mosto.

Luego comenzamos a lavar el grano incorporando el agua que habíamos dejado reservada para éste paso y repitiendo la maniobra de las jarras. Aquí estamos lavando el grano para extraer los azúcares que aún quedan entre los granos del empaste. Cuando ya hemos lavado aproximadamente dos veces el volumen de mosto, comenzamos a trasvasarlo al recipiente madurador, donde estará por unos minutos mientras lavamos la olla. En nuestro caso utilizamos la misma olla para macerar y luego para hervir el mosto.

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