. Viene de aquí –

Hervido del mosto.

Mosto hirviendo.

Para el hervido, trasvasamos el mosto a la olla limpia y sanitizada y encendemos el quemador para alcanzar el punto de ebullición. Buscamos un hervor bullicioso, pero no exagerado para no perder demasiado volumen ni sobrepasar la densidad inicial recomendada.

Durante el hervor, agregamos los lúpulos que indica la receta (primero el lúpulo que dará amargor, más adelante el que aportará su sabor y por último, cuando ya apagamos el quemador, el lúpulo de aroma). Además 15 minutos antes de finalizar agregamos el clarificante (nosotros usamos irish moss).


Enfriado del mosto.

Luego de apagado el fuego, hacemos un Whirlpool revolviendo por 5’ sin parar y luego tapamos y dejamos que el irish moss haga lo suyo, que es aglomerar los sólidos en coágulos que se depositarán en el fondo de la olla formando un cono.

Enfriando el mosto.

Mientras esto sucede, vamos preparando el enfriador, la bomba que hará circular agua fría por dentro del mismo y un fuentón grande donde pondremos la olla para enfriar el mosto. En el fuentón colocamos la olla con el enfriador sanitizado dentro; además colocamos en el fuentón, agua con el hielo que dejamos congelando la noche anterior. De ésta manera, la bomba tomará el agua helada del fuentón y la hará circular por dentro de la serpentina de aluminio del enfriador. Con éste método bajamos en pocos minutos la temperatura del mosto hasta un punto medio de la temperatura de inoculación de la levadura.

. Continúa Aquí –

El día de la cocción [parte 4]
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